Mi relación con Julio Casares comienza en torno al año 2000 cuando, siendo estudiante de doctorado, el catedrático de la Universidad de Granada Juan Martínez Marín me propuso como tema de investigación para mi tesis doctoral “La obra lingüística de Julio Casares”. Con ese título la defendí en noviembre de 2005. Aunque mi objeto de estudio para este libro fue, claro, la contribución del granadino a la historia de la Lingüística española, desde el primer momento me asombraron muchos de los hitos de su biografía: violinista y compositor, políglota (dominaba unos diecisiete idiomas), diplomático (representó a España en la Sociedad de Naciones y la ONU), Secretario de la Real Academia Española de la Lengua desde 1936, etcétera.

Sin duda, Julio Casares fue un humanista del siglo XX.

En este artículo, me fijo en algunos aspectos de su trayectoria vital pero enfocados hacia su importancia en la historia de la Lingüística española.

Comienzo por la faceta más divulgativa de Julio Casares, aquella que le impulsó a participar en la vida periodística española desde las primeras décadas del siglo XX. Una inquietud con la que obtendrá prestigio en el mundo cultural: la crítica literaria. Su interés propició que fueran recopilados en varios volúmenes al poco de su publicación en los periódicos: Crítica profana (1916) y Crítica efímera (1919). Además, estas contribuciones periodísticas le abrirán las puertas a una colaboración más continuada en algunos de los diarios de mayor tirada del momento: ABC, La Nación y La Acción. Los temas de sus artículos son de índole diversa, aunque el es principal el uso de la lengua. Estos artículos también serán recopilados posteriormente por el granadino en varios: El humorismo y otros ensayos (1941), Divertimentos filológicos (1947), Cosas del lenguaje (1961), entre otros.

Julio Casares

También de comienzos del siglo XX data el interés de nuestro personaje por la elaboración de diccionarios, la lexicografía. Así, aún en las dos primeras décadas del siglo XX, Casares prepara y publica un Nuevo diccionario Francés-Español y Español-Francés (1911) y otro Diccionario breve Francés- Español y Español-Francés (1921).

Toda esta rica y variada actividad le impulsará para ser aceptado como académico de la Real Academia de la Lengua, concretamente el 7 de noviembre de 1919, ocupando el sillón J. La labor del granadino en la Academia será espléndida por varias razones. Primero porque colabora en múltiples empresas de la Corporación: puso por escrito las directrices para las Nuevas normas de Ortografía y Prosodia, fue redactor del primer Diccionario histórico de la lengua española, coordinó el segundo Diccionario histórico de la lengua española (esta última actuación en su conocida obra Introducción a la lexicografía moderna), etcétera. También porque ostenta cargos de responsabilidad: Secretario desde 1936 y Secretario Perpetuo a partir de 1939, primer Director del Seminario de Lexicografía, entre otras responsabilidades. Y en tercer lugar, porque fue un decidido defensor de la Corporación. Así, escribe entre 1959 y 1963 en el diario ABC una serie de artículos titulados “La Academia trabaja” en los que continúa con sus aportaciones para el correcto uso del idioma, destinadas al público general y con la misma intención didáctica pero ahora respaldadas por la RAE. Pero es que además, aún tuvo tiempo Julio Casares desde su cargo de Secretario para fomentar la relación con el resto de Academias de la lengua española asociadas, logrando una cordialidad desconocida hasta entonces, como se pone de manifiesto en esta misiva de 1960 firmada por la Academia Argentina: ‹‹Es evidente para quien conozca las diversas circunstancias por las que han pasado las relaciones entre las Academias de la lengua española, que jamás fueron estas tan cordiales y fructíferas como en el último cuarto de siglo y no hay duda de que ello se debe principalmente a la prudentísima y tesonera eficiencia con que Ud., durante tantos años [25], ha sabido lograr no sólo la comprensión y en muchos casos la colaboración de las Academias hispanoamericanas, sino también la amistad y el admirativo apoyo de las personas que la constituye››.

Me refiero, por último, a la aportación más decisiva de Casares a la historia de la Lengua española; la que es sin duda su obra más personal y única, El diccionario ideológico, una recopilación de las palabras por grupos de significado y no del modo habitual: alfabéticamente. Una obra con una elaboración casi épica: Julio Casares dedicó unos 22 años de trabajo a su obra más deseada en jornadas de 12 horas de catalogación, con lápiz y papel, de listas de palabras hasta 1936. En esta fecha había culminado el trabajo y estaba a punto de ser editado por Gustavo Gili. Sin embargo, la guerra civil truncó las opciones y solo la copia que el editor había logrado conservar hizo posible la impresión, tras nuevamente un intenso trabajo de tres años, de El diccionario ideológico en 1942. Aunque no es solo el titánico esfuerzo que le supuso a Casares la edición lo que convierte a este diccionario en la más representativa aportación del autor a la historia de la lexicografía española sino que, también, la meditada organización y planificación de la obra hacen que todavía hoy se siga reeditando. Un diccionario, así mismo, que coloca a la lexicografía española al mismo nivel que Francia e Inglaterra que contaban con prestigiosos repertorios ideológicos.

En definitiva la obra lingüística de Julio Casares supone una novedad para su época. Por sus intuiciones, sus argumentos y la metodología científica que utiliza, además, coloca a la Lingüística española al nivel de otras lenguas europeas en muchas de sus disciplinas. Y todo ello realizado desde la humildad y la abnegación a la causa de la Lengua Española y sus usuarios, los hablantes. Otro maestro de la Língüística, Rafael Lapesa, lo dijo poco después de la muerte del músico granadino:

«La actividad toda de este hombre estaba puesta al servicio de la Academia y de la Lengua Española».

Revista Alhóndiga

Artículo: Julio Casares Sanchez. Un lingüista granadino por Jorge Martinez Montoro.

Maquetación y diseño: Revista Alhóndiga

Fotografías

Acto de presentación volumen 9 dedicado a la figura de Julio Casares.

Videos

Videos en directo tomados en el acto de presentación.