El Diccionario Ideológico de la Lengua Española

De la idea a la palabra, y de la palabra a la idea

EL DICCIONARIO IDEOLÓGICO DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Tenemos la satisfacción no exenta de emoción, de comunicar la reedición de su obra más emblemática, el Diccionario Ideológico de la Lengua Española conocido a nivel popular por el “Casares”.

El esfuerzo y la ilusión de la Editorial Gredos por incorporar a su fondo bibliográfico esta obra, unido a mi firme propósito de relanzar la figura y la obra de mi abuelo, tan injustamente olvidada en los últimos años, me permiten dar esta noticia  que será el principio de una nueva etapa en el conocimiento de la figura y la obra de Julio Casares.

Su pasión por las lenguas lo llevó a interesarse por la lexicografía. Publicó dos diccionarios bilingües: el Nuevo diccionario francés-español y español-francés (1911) y el Diccionario breve francés-español y español-francés (1921). En 1942 apareció su obra más conocida: la primera edición del Diccionario ideológico (de la idea a la palabra y de la palabra a la idea), obra en la que según destaca Rafael Lapesa en una necrológica publicada en 1964 en el BRAE:

«por primera vez la totalidad del vocabulario español aparecía como un cosmos ordenado, a disposición de quienes quieran indagar su ordenación interna, su peculiar estructura, su “forma interior”, en la terminología humboldtiana. Cumplía así Casares uno de los postulados de la lexicografía y semántica actuales, que desde Trier y von Wartburg hasta Ullmann y Matoré, preconizan el estudio de las palabras por campos de significación»,

Como se usa el Diccionario Ideológico

Según indicaciones del propio Julio Casares

Parte Sinóptica

La parte sinóptica establece una clasificación de 38 o más categorías y 2.000 grupos que reúnen en total más de 80.000 voces con las palabras más usuales del lenguaje. De este modo el vocabulario queda sistematizado en 38 categorías sobre los conocimientos humanos, que se subdividen en clases constituidas por grupos de vocablos conceptualmente homogéneos. Estas subdivisiones se reflejan en cuadros sinópticos correspondientes a las siguientes disciplinas:

 

  1. Religión

  2. Física y química

  3. Geografía, astronomía y meteorología
  4. Geología, mineralogía y minería
  5. 
Botánica
  6. 
Zoología
  7. 
Anatomía
  8. 
Fisiología

  9. Alimentación

  10. Vestido

  11.  Vivienda

  12. Medicina
  13. 
Sensibilidad

  14. Sentimiento
  15. 
Existencia y cambio

  16. Relación, orden y causalidad
  17. 
Espacio y geometría

  18.  Forma

  19. Movimiento
  20. Colocación

  21. Tiempo

  22. Cantidad

  23. Inteligencia

  24. Inicio, valoración
  25. Voluntad
  26. Conducta

  27.  Acción

  28. Comunicación de ideas y sentimientos
  29. Arte – Lenguaje

  30. Nación

  31. Costumbre

  32. Derecho y justicia

  33. Propiedad

  34. Milicia

  35. Comercio, banca, bolsa

  36. Agricultura

  37. Zootecnia

  38. Transportes

Casares señala que los cuadros que se refieren a ideas abstractas establece dos columnas para contraponer en ellas conceptos antagónicos, aunque no siempre se trata de términos antónimos sino de conceptos asociados, como por ejemplo, dulce, amargo, agrio, salado. Señala que esta parte es útil en ocasiones para llegar al término contrario más rápidamente o encontrar más posibilidades de términos relacionados que los que ofrece la parte analógica. La parte sinóptica se trata simplemente de un instrumento para localizar más rápidamente el término en cuestión y cuáles pueden ser los enunciados de sus grupos correspondientes. Por ejemplo, la palabra belleza pertenece al cuadro 24. ‘Juicio, valoración’, la cual aparece contrapuesta a fealdad y ridiculez y relacionada con vocablos como eleganciaestimación, o excelencia entre otros.

 

Parte Analógica

La parte analógica está formada por grupos de palabras afines ordenadas alfabéticamente por su epígrafe. Los grupos remiten a otros grupos afines. Pero los grupos no están sólo formados por sustantivos sino que caben también adjetivos, adverbios, verbos e incluso locuciones y frases proverbiales. La estructura de los grupos es la siguiente: primero aparecen los sustantivos y sus derivados, después los verbos, adjetivos, adverbios y modos adverbiales, preposiciones e interjecciones.

Cada grupo esta resaltado en mayúsculas con el término que lo encabeza. Debajo de él, en negritas se encuentran los términos asociados, algunos de los cuales contienen otros términos asociados a ellos, es decir, son a su vez, cabeza de grupo. Por ejemplo, consideremos el término arrepentimiento. Lo encontramos haciendo referencia a los grupos 14 y 26 de la parte sinóptica, es decir, pertenece al campo de los sentimientos y de la conducta. Debajo de él aparecen destacadas en negrita expresiones como: aflicción, penitencia, o desesperanza. A su vez, debajo de aflicción encontramos compunción; debajo debajo de penitencia, aparecen contricción, atricción, remordimimiento o escarabajeo; y relacionadas con desesperanza aparece en expresiones como gusano de la conciencia, acto de contricción, golpe de pechos, verbos como arrepentirse, dolerse, deplorar lamentar, y adjetivos como contrito o compungido, entre otros.

Parte Alfabética

Por último, la parte alfabética es un diccionario de la lengua que define las acepciones de las palabras y explica locuciones, modismos, frases y proverbios. Contiene 80.000 voces registradas que remiten al grupo o grupos analógicos correspondientes.

Si quiere adquirir el Diccionario Ideológico de la Lengua Española lo encontrará en: